martes, 3 de septiembre de 2013

Diles adiós.

Diles adiós. A todos y a cada uno de ellos. A todos los que vivían contigo y a todos los que vivían sin ti. Diles adiós porque no merecen más palabras. Tan sólo sonríe cuando ganes la batalla. Sonríe cuando te alejes, sonríe cuando los pierdas de vista.
Recuerda todas las palabras que no fueron escritas, ni ciertas. Recuerda cada uno de los momentos en los que bebías solo y sin compañía. Recuerda cómo, lentamente, desaparecían entre la nada hasta que no te quedó más que un mísero polvo bañado en lágrimas.
Escribe. Escribe todas las mentiras que un día escuchaste. Escribe por todas aquellas personas que un día juraron eternidad. Escribe por la eternidad que, con nosotros, siempre tuvo fecha de caducidad.
Diles adiós. No mires atrás. No juegues con el pasado ni las memorias, no visites más el dolor de algo que nunca tuviste, un lugar al que poder llamar hogar, un abrazo en el que poder llorar.
Para siempre, diles adiós.

1 comentario :

  1. Nunca te comenté esta entrada y no sé por qué.
    Desearía poder decirles adiós a tantas cosas, pero por más que lo intento, es imposible…
    Sin embargo hay otras cosas que, por más doloroso que sea, debemos decirles adiós como bien dices en esta entrada.
    Espero estes muymuy bien. Se te extraña, y mucho. (también a Luca)

    abrazos ( de oso )

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